Juegos Finitos *Una anécdota de la BMW

Juegos Finitos *Una anécdota de la BMW

 

Roberto Gutiérrez

Después de la euforia que alcanzó la instalación de la BMW en San Luis Potosí, es tiempo de hablar del futuro que nos traerá su instalación, sus repercusiones, su impacto en la economía local, pero principalmente de la estrategia que deberá seguir el sector social de la entidad, para “convivir” con uno de los grandes emporios mundiales en la creación de autos élite a nivel global.

Hace unos años las empresas líderes en el mundo, encaminaban su discurso al impulso de tres rubros importantes para la vida de las comunidades donde se instalaban: El cuidado de la ecología, el impulso al liderazgo de los niños y jóvenes y el desarrollo del proceso de comunicación como instrumento elemental de las relaciones humanas, para promover el desarrollo.

Ahora el discurso no ha cambiado mucho y autoridades y sociedad deben retomarlo, pero no solo eso, sino además incluir los conceptos y la filosofía de la ciudad, que buscamos perseverar, así como nuestra visión de la educación y el futuro que queremos para todos los potosinos y que deberán ser observados por empresas como la BMW que les interesa la convivencia con la comunidad en la que se instalan.

Empresas como la BMW que comenzaron construyendo aviones en la primera década de 1900, son compañías sólidas, con un crecimiento sostenible, amigas de la comunidad donde producen, pero principalmente entidades dispuestas e caminar junto a proyectos sustentables.

Sera en este espacio en el que nos corresponderá a los potosinos y a sus autoridades contar con alteza de miras para crear propósitos paralelos de impulso no solo a proyectos ecológicos, sino de carácter social que ayuden a niños y jóvenes a encontrar nuevos destinos.

No se trata de crear mecenazgos permanentes, ni que la BMW se convierta en nuestras mercedes, sería una gran equivocación, si el gobierno o las organizaciones de carácter lo vieran así, se trata de que así como ellos vendrán a poner en práctica sus procesos de producción de autos en el Mundo, creando empleos y dejando una herencia tecnológica. Los potosinos planteemos también nuestros propósitos como comunidad.

Mostrar que también tenemos proyectos de educación a futuro, de crear comunidades sanas y ciudades amigables, no solo con la naturaleza, sino en las relaciones humanas y en el crecimiento personal que impulsen la economía familiar y eso solo se logrará si proponemos proyectos a largo plazo, principalmente de interés social, no de mecenazgo repito, sino de educación que nos lleven a un crecimiento natural.

Por citar solo un ejemplo está la identificación que tiene la BMW con el mundo deportivo, para impulsar un proyecto de preparación para niños y jóvenes, con metas y programas definidos, en el que se involucre además de la empresa, gobierno y sociedad.

Las disciplinas, los ámbitos y los sueños que se puedan entrelazar son muchos, pues no hay que olvidar que la economía local de la próxima década tendrá una sacudida con implicaciones sociales, por lo que el crecimiento deberá ser parejo y equilibrado para cerrar abismos a la desigualdad.

 

La anécdota de la BMW

 

Hará unos dos años aproximadamente me llamó una persona de una empresa del Distrito Federal, pidiéndome recibiera a un periodista alemán, que hacía una investigación sobre San Luis Potosí. Con gusto le dije que no tenía inconveniente en recibirlo en mi oficina, una semana después a las 11 horas, lo que así ocurrió.

El señor solo hablaba inglés, pero no español. Intercambiamos saludos y dos o tres frases en inglés y después silencio. En ese momento sonó el teléfono, era la persona que me contactó para preguntarme si ya estaba en el periódico su recomendado y le dije que sí.

Le comenté que llegó solo y que no hablaba español y mi inglés era malo, por lo que batallaríamos un poco para le entrevista, me pidió que le pasara el teléfono, lo que así ocurrió. Algo hablaron un rato, después el colgó.

Se volvió a sentar en el escritorio y me dijo que la entrevista sería difícil por el idioma, por lo que trataría de regresar con un traductor. Me quedé pensando en que ya estaba allí y debía ayudarlo, por lo que tomé la computadora, abrí el traductor de Google y le escribí en español y luego lo traduje en inglés.

El sonrió e hizo lo mismo, escribió sus preguntas y yo fui contestando una por una, utilizando el mismo método, sin mentir, pero siempre con una visión optimista de la situación que había en San Luis Potosí, por los crímenes y la violencia que afectaba al país y que ya había dado la vuelta al mundo.

Una hora después terminó nuestra plática cibernética, con el traductor de Google, como nuestro aliado. El me dijo que estaba satisfecho con la entrevista y que le daba mucho gusto que hubiéramos encontrado un método para realizarla. Le dije que estaba a sus órdenes.

Le pregunté que cuales eran los fines de la entrevista y me dijo que eran para una empresa alemana que estaba interesada en instalarse en San Luis Potosí, de la cual dijo “I can not name”. Me obsequió una tarjeta que luego envíe a Vicente Rangel Lozano a través de un amigo en común, por si le interesaba contactarlo para su parque industrial. Los meses han pasado y ahora sé que esa persona que me visitó para la entrevista, realizaba la investigación de campo para la instalación de la BMW, en San Luis Potosí.

 

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