Cómo actuar ante la negatividad de los niños

Cómo actuar ante la negatividad de los niños

La negatividad puede estar presente en los niños a cualquier edad y suele determinar su conducta. Los factores causantes de este tipo de comportamiento pueden ser de diferente índole.

 Factores genéticos que tengan que ver con un déficit en los neurotransmisores que modulen las emociones y las conductas.

– Factores que tengan que ver con el aprendizaje recibido de sus figuras de referencia.

– Los modelos educativos que utilicen los adultos de su entorno a lo largo del desarrollo del niño van moldeando su conducta. Usar modelos autoritarios y violentos pueden hacer que el niño caiga en pensamientos y conductas negativas.

– El tipo de apego recibido en las primeras etapas del desarrollo puede afectar al temperamento del niño y su manera de relacionarse con el mundo. La negatividad funciona de la siguiente manera: los pequeños entienden que no existe otra manera posible de pensar que la suya, y que todo lo que para ellos es negativo no se puede ver desde otro punto de vista ni se puede cambiar.

Qué caracteriza a los niños muy negativos

Si nos preguntamos si nuestro hijo puede ser negativo debemos de fijarnos en algunas características de su personalidad:

– Generalmente está de mal humor

– Piensa que todo le sale mal.

– Cuando tiene un problema es una catástrofe y dice cosas como: “siempre me pasa a mí”.

– Cuando le ocurre algo desfavorable exagera su importancia.

– Piensa que todo lo malo que ocurre es culpa suya

– Se va quejando continuamente por todo.

– Cuando hace las tareas cree que le van a salir mal antes de comenzar.

Este tipo de conductas y pensamientos no deberían ser malos si se saben controlar. El problema aparece cuando son demasiado intrusivos y se convierten en un obstáculo muy difícil de superar en lo cotidianeidad.

Cómo pueden ayudar los padres ante la conducta negativa del niño

Convivir con un niño negativo requiere por parte de los progenitores mucha paciencia, comprensión y tolerancia. Además, será necesario el uso de herramientas que ayuden a lidiar con esta situación.

– Ser modelo. Muchas de las actitudes que tienen los hijos, buenas o malas, provienen de sus padres de cómo afrontan las cosas en su día a día. Los niños ven, imitan, y muchas veces de una forma involuntaria. Antes de etiquetar a los pequeños de negativos, será conveniente que los progenitores reflexionen sobre su comportamiento.

– El tipo de atención. No se debe dar más atención de la cuenta a los pensamientos negativos de los niños. Si se hace solo se está alimentando más este tipo de pensamiento y se convertirá en algo más fuerte que pueda afectar al niño.

– Respetar al niño. El niño nesecita ser respetado, sentirse querido, saber que sus opiniones importan y saber que forman parte de su familia. Por este motivo, para evitar que un niño tenga pensamientos negativos, se deberá evitar que piense mal de sí mismo, sino que se tendrá que potenciar su pensamiento positivo y autoestima.

– Redireccionar sus pensamientos. Cambiándolos por otros más realistas. Mostrar que los pensamientos negativos en muchas ocasiones ni son ciertos ni llegan a ocurrir nunca.

– Enseñar a tomar perspectiva. Hay que enseñar al niño a tomar distancia de cada situación para que comprenda que hay varios puntos de vista para entenderla.

– Actividades contra la negatividad. Será fundamental encontrar actividades que combatan la negatividad. Por ejemplo, con la actividad física se divierte y oxigena el cerebro adecuadamente, además al concentrarse en algo en concreto los pensamientos negativos desaparecen.

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