Ella es la primera mujer al frente del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM

Ella es la primera mujer al frente del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM

Sus amigos le dicen Pili y es nacida en Ciudad Juárez, Chihuahua. Habla de usted como se acostumbra allá en la frontera. Es una mujer de 54 años que nunca ha renegado de sus raíces, salvo una excepción, no le gusta la música norteña, prefiere la música barroca.

Ella es María del Pilar Carreón Castro, la primera mujer en dirigir el Instituto de Ciencias Nucleares de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Química hasta el tope. Desde quinceañera ya mostraba su talento en la investigación cuando en la cocina de casa hacía mezclas de líquidos de la alacena nada más para ver qué pasaba.

Y nunca metió reversa. Esa curiosidad la conserva. Dice que nunca ha dejado de estudiar. Desde los cinco años de edad se vino con su familia a la capital del país y no le molesta que la consideren chilanga.

De padre periodista y de madre ama de casa, Pili es la mayor de cuatro hermanos, tres mujeres y un hombre: Margarita es administradora de empresas, Fernando es ingeniero mecánico y María del Carmen, la más chica, es abogada.

Estudió en la secundaria diurna número 34 y luego en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), plantel Sur, enclavado en el Pedregal de San Ángel, a tiro de piedra de lo que después se convertiría en su tierra prometida, la Ciudad Universitaria.

Cuando entró a la Facultad de Química a estudiar química le hicieron la novatada de chiflarle porque atravesó un famoso patio, mejor conocido como la pasarela.

Es costumbre de la Facultad, a la fecha vigente, que quien cruce esa explanada ubicada entre la perrera (así le dicen al edificio C donde se ubican los salones de nuevo ingreso) y el edificio B (donde se encuentran los laboratorios de química orgánica), reciba una rechiflida de aquéllas, y eso sí, es parejo, porque la aplican tanto a hombres como a mujeres.

Ahí demostró de lo que estaba hecha y dejó bien claro que merecía un lugar en las grandes ligas de la química.

Baste decir que nunca reprobó una materia y terminó la carrera con promedio mayor a 9.5.

Entonces después de hacer estudios de maestría y doctorado en la UNAM, cruzó el charco y allá en Estrasburgo, Francia, hizo estudios de posdoctorado, junto con Víctor Manuel Velázquez Aguilar, físico y profesor de la Facultad de Ciencias de la UNAM, su esposo, con quien comparte no solo intereses científicos, sino también su principal proyecto, su única hija Ana, de 22 años, quien actualmente cursa la maestría en letras en ni más ni menos que la Sorbona de París.

Desde el servicio social Pili ingresó al Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, así que lo conoce desde que era estudiante. Ella comenta que es un lugar donde hay de todo: físicos, químicos y hasta matemáticos, quienes hacen investigaciones interdisciplinarias sobre propiedades de la materia.

Entonces en ese lugar otra vez demostró su excepcional talento científico y, por ello, fue ascendiendo en el escalafón institucional, desde coordinadora de docencia hasta que se convirtió en la primera mujer en estar al mando del Instituto.

Recomendamos: Paulo Lozano, el profesor mexicano del MIT enamorado del espacio

El diálogo con el “señor rector”

El nombramiento fue el cuatro de septiembre pasado y Pili aún cuenta emocionada la manera en que se enteró de la noticia.

El rector, más bien, el señor rector, como todavía le dice Pili, le llamó a su celular y le dijo: “¿Doctora Carreón?”

Entonces Pili le contestó: “Sí, a sus órdenes”.

-Habla Enrique Graue.

-¡Señor rector!

-Me acaba de comunicar el presidente de la Junta de Gobierno que ha sido designada como nueva directora de Ciencias Nucleares. Permítame felicitarla por este merecido logro. Cuenta con todo mi apoyo y estoy seguro de que usted desempeñará un excelente papel. Lo que usted necesite, estoy a sus órdenes.

-Sí, señor rector. Muchas gracias, señor rector.

Entonces Graue, con voz firme y amable le dijo: “Sólo le voy a pedir un favor”.

“Dígame, señor rector”, contestó Pili.

-No me diga señor rector, dígame Enrique.

Lo cual hasta la fecha le cuesta decir, porque ella es juarense y aprendió desde chiquita a solo hablar de usted a la gente.

Lee también: Miguel Alcubierre : “La ciencia no es de creer, son cosas de las que estamos seguros”

Ciencia con calidad de exportación

Pili es una centella y, aunque el funcionamiento de la UNAM no está al 100 % por motivos de la actual contingencia sanitaria, la pila no se le baja y en mente tiene bien claros los objetivos del Instituto.

“Seguiremos con las colaboraciones con el CERN (siglas en francés de la Organización Europea para la Investigación Nuclear); ahí estamos trabajando en el proyecto del famoso bosón de Higgs; hemos hecho una importante contribución con una serie de detectores que actualmente se está utilizando”, comenta.

Pili también platica que está muy atenta en continuar con el apoyo a investigadores del Instituto involucrados en el proyecto de Misión a Marte, en colaboración con la NASA.

“También estamos desarrollando nuevos materiales que puedan tener aplicaciones en energías limpias, especialmente en celdas fotovoltaicas”, dice.

Pili, como dicen allá en Juárez, es un mujerón, nada más que no como las que protagonizan historias de corridos, sino epopeyas que ya están quedando grabadas en los libros de la historia de la ciencia en México.

 

Facebook Comments

Noticias Recientes