Juan Naranjo, el docente de Secundaria que enseña Historia con ayuda de WhatsApp

Juan Naranjo, el docente de Secundaria que enseña Historia con ayuda de WhatsApp

 

¿Cómo se le ocurrió la idea de crear un grupo de WhatsApp para enseñar a sus alumnos la Edad Media? 

Creo que es esencial para un docente estar al día de las tecnologías que usan sus estudiantes. Aunque esta es la primera vez que he utilizado WhatsApp como herramienta para repasar los contenidos de la asignatura de Historia de 2º de ESO, este alumnado ya está acostumbrado al empleo de las nuevas tecnologías con un fin académico. Hemos hecho concursos de fotografía sobre el paisaje mediterráneo, analizado la iconografía del arte egipcio a través del videoclip Dark Horse de Katy Perry, repasado los contenidos de la Prehistoria usando el gameplay de un videojuego (Far Cry Primal)… A ellos les encanta hacer actividades diversas y a mí me encanta diversificar los métodos.

¿Por qué este periodo de la Historia y no otro?

La iniciativa surgió en la propia clase. Se nos vino a la mente la idea de que en aquella época la Península Ibérica era constantemente invadida por pueblos que se convertían “en los nuevos administradores”. La imagen que relacionaba Historia Medieval con un grupo de WhatsApp me pareció muy poderosa y les propuse crear conversaciones ficticias en forma de guión que después pasamos a un grupo real de WhatsApp. Les apasiona todo lo que tenga que ver con las nuevas tecnologías y a mí me sirve para engancharles a mis asignaturas.

La imagen que relacionaba Historia Medieval con un grupo de WhatsApp me pareció muy poderosa y les propuse crear conversaciones ficticias en forma de guión

¿Utilizasteis alguna fuente más de información adicional?

Sí. En YouTube hay mucho material muy bien elaborado. El año pasado en 3º de ESO nos sirvió, por ejemplo, para trabajar la historia del feminismo o la historia del colectivo LGBT en la asignatura de Educación para la Ciudadanía. También el curso pasado utilizamos esta página para buscar canciones en las que pudiésemos encontrar rasgos machistas en letras de canciones o videoclips.

¿Cómo se desarrolló el proyecto?

Se llevó a cabo a lo largo de dos clases y siempre durante el horario escolar. Primero repasando el temario, pues cada uno hizo su propia propuesta de guión para el grupo. Después se pusieron todas en común y seleccionamos cuales eran las frases que mejor podrían representar a cada reino. Tras esto, fue sólo cuestión de trasladarlo a un grupo de WhatsApp real, creado entre nosotros, e ir organizando cuando entraba y salía cada uno, como si de un teatro se tratase.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar utilizando este método? ¿Qué es lo que más le ha llamado la atención?

Lo mejor de esta actividad es cómo implica al alumnado: observar cómo los chicos aprenden sin darse cuenta, como si estuvieran jugando o haciendo algo fuera de las paredes del instituto. ¿Lo peor? Los fallos inherentes a la tecnología: siempre hay baterías que se acaban, señales de Wi-Fi que no llegan bien…

¿Por qué es importante apostar por la innovación?

Para mantener el espíritu innovador hay que estar siempre estudiando, investigando, estar al día de las nuevas tendencias y de las cosas que investigan otros docentes. Las técnicas que uso con mi alumnado siempre se están renovando según lo que voy descubriendo del campo de la pedagogía (una ciencia social extremadamente exhaustiva y compleja) y de ellos mismos. Una actividad sólo sorprende la primera vez: si la repites, se convierte en una tarea rutinaria. Ahora me estoy rompiendo la cabeza para ver la próxima innovación educativa que llevo a cabo en el aula con este grupo: los tiros van a ir por los juegos de rol. Aprendo mucho por mi cuenta, en Internet, de las experiencias de otros profesores con intereses similares a los míos

¿Han cambiado las necesidades de los estudiantes de ahora respecto a los de hace unos años?

Creo que hoy necesitan básicamente lo mismo que los de cualquier época: que se les escuche, que se les respete, que se les trate con cariño, que se trabaje codo con codo con ellos y que se esté atento a sus necesidades. La tecnología y la innovación educativa son sólo medios para conseguir eso.

Aunque esta noticia haya saltado a la palestra, hay miles de profesores en centros de toda España que se estrujan el cerebro para intentar innovar, para hacer interesantes sus materias y para enganchar a su alumnado a la ciencia, el arte, las letras… Mi ejercicio de repaso mediante WhatsApp es sólo un ejemplo más de las miles de cosas que profesores de todo el país llevan a cabo cada día, a pesar de lo rígido del currículum, de la pérdida de poder adquisitivo y de la inestabilidad laboral (yo he llegado a trabajar en tres institutos en un mismo curso).

¿Y en el caso de los padres?

Hay que hacer un poco de labor pedagógica porque les choca que usemos el móvil en clase, mientras ellos intentan que sus hijos dependan menos de la tecnología. Siempre les intento explicar que los móviles son una realidad y que ya que están en los bolsillos de cada adolescente podemos luchar contra ellos o educarles para usarlos para cosas positivas.

Facebook Comments

Noticias Recientes