La sana convivencia escolar enfocado a los alumnos de educación básica

La sana convivencia escolar enfocado a los alumnos de educación básica

Diego Vargas Cruz diegodvc1000@gmail.com

Andrés Sainos Téllez andersouns.as@gmail.com

Estudiantes de la licenciatura en educación primaria

 

Resumen

En este artículo se incluyen reflexiones y metodologías acerca de la convivencia escolar desde una perspectiva práctica, así mismo el impacto que tiene en el proceso del aprendizaje. Se plantea como objetivo, comunicar el importante papel que juega la sana convivencia en la educación básica. Cómo también el perfeccionamiento de las relaciones sociales y el desarrollo de conocimientos prácticos, formativos y teóricos. Por consecuente, la inclusión educativa mediante técnicas interactivas en las escuelas que garanticen el respeto y la tolerancia ante la diversidad, la igualdad de oportunidades formativas y un aprendizaje de calidad para todas las personas pertenecientes a la comunidad educativa. Formando una cosmovisión solidaria en los alumnos y generando una vinculación determinada con sus compañeros.

Palabras clave: Convivencia escolar, interacción, diálogo y trabajo colaborativo.

Introducción

A día de hoy en las escuelas primarias, un factor esencial para la educación es la convivencia y la retroalimentación práctica y teórica. Normalmente existe una convivencia en gran mayoría por parte de los alumnos, esto relacionado con el tiempo de interacción social que desarrollan en su día a día. Sin embargo, existen casos en donde no es así, y se manifiestan problemáticas relacionadas con la falta de una sana convivencia dentro de las aulas, relacionada con la ausencia de valores y principios que desencadenan problemas conductuales por parte del alumnado. Esto implica un gran desafío para los docentes enfocado al control del grupo. Aunque el interés por la convivencia escolar es un fenómeno de actualidad, ésta se ha formado desde tiempo atrás fortaleciendo parte del currículum escolar, una buena convivencia resulta fundamental para descifrar significados e identificar problemas a partir del análisis, comprensión y reflexión de las experiencias del alumnado.

Para que la interacción social sea fructífera para la educación, es esencial la implicación y participación activa de todos los miembros de la comunidad educativa, desde padres y madres de familia, docentes y los equipos de dirección e, incluso, entidades sociales que trabajan y colaboran con los centros educativos. “En este sentido, la convivencia en el ámbito escolar se entiende como el proceso mediante el cual todos los miembros de la comunidad educativa aprenden a vivir con los demás”. (Carretero, 2008) De igual manera se tomará como parte fundamental la inclusión educativa que tiene el propósito de buscar y maximizar la presencia, la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes y, por tanto, supone identificar y remover las diferentes barreras que se presentan en el proceso de la adquisición de conocimientos, y que limitan sus oportunidades educativas.

Metodología

Se realizó una investigación con enfoque cualitativo que pertenece a un paradigma de investigación sociocrítico, dialógico y participativo. Específicamente se empleó la investigación acción y humanístico. Según (Kemmis & MacTaggart, 1988)“La investigación acción es una forma de indagación introspectiva y colectiva emprendida por participantes en situaciones sociales con objeto de mejorar la racionalidad y la justicia de sus prácticas sociales y educativas”. De esa manera llegamos a la comprensión de la práctica y de las situaciones en que estas tienen lugar. En la sucesión sobre la indagación cualitativa, ha dado el objetivo de esta investigación acción enfocado a la educación, que es: comparar, enriquecer y modernizar el proceso de la práctica, empleando un análisis sobre las actividades, así como los estímulos que se generan en los alumnos al fomentar una sana convivencia dentro de las aulas, enfocando a un ambiente en donde se sientan plenos y cómodos para interactuar.

Desarrollo

En la actualidad la educación siempre ha tenido dos finalidades basadas en el enfoque social que comprenden en: el desarrollo de conocimientos enfocado a las capacidades personales y a la integración social mediante el diálogo para hacerlos participes en la toma de decisiones mediante un pensamiento crítico. Lo anterior permite erradicar los objetos de una presente discusión, focalizando en una aculturación habitual para debatir opiniones adversas. Para los docentes se puede estipular un tema relevante y significativo como lo es el control de grupo, derivado de la disciplina, así como una interacción y comunicación primordial dentro del aula. Un buen ambiente en el aula de clases debe contemplar características fundamentales, como la tolerancia, el respeto y el diálogo. Debido a que si se presenta una ausencia de alguno de estos conceptos interrumpe gradualmente el proceso de aprendizaje de los alumnos, derivado por la falta de comunicación y empatía. El docente tiene la tarea de emplear un sistema disciplinario que proporcione seguridad y genere un ambiente de respeto por parte de él mismo y de sus estudiantes. “Relacionarse con otros en paz es el fundamento de una convivencia social democrática, la cual se constituye en un aprendizaje que debe ser intencionado desde las prácticas pedagógicas, tanto en el aula como fuera de ella, asumiéndola como una tarea educativa/formativa que es de responsabilidad de todos los miembros de la comunidad escolar”. (Manriquez Sandoval, 2014)

Para (Branden, 2000, págs. 19-28) el respeto se basa en “Conservar una actitud de autoaceptación: aceptar lo que somos sin oprimirnos ni castigarnos, sin fingir con respeto a la verdad de nuestro propio ser. Es como podremos brindar respeto a nosotros y los demás”. Se comprende que para transmitir y convocar un valor con los demás, es de suma importancia practicarlo con nosotros mismos, sólo así se comprenderá la reflexión del respeto compartido, vivir de un modo auténtico, hablar y actuar de acuerdo con nuestras convicciones y sentimientos. Es importante que los docentes respeten a sus alumnos, desde sus cosmovisiones, opiniones y antecedentes, ya que los alumnos visualizarán que reciben respeto de una persona superior, por lo que entenderán que todos somos iguales y sin importar la vertiente, todos merecemos el mismo respeto. Simultáneamente el alumnado corrobora que se debe hacer todo lo que esté en sus manos para transmitir a sus compañeros aquellos valores, competencias y conocimientos que les ayudarán a dar respuesta a todos los retos que les depare el futuro, e inclusive pensando en una vida profesional.

Para poder desarrollar una sana convivencia dentro de cada aula, es importante tomar como punto de partida promover el diálogo y el respeto. De esa forma se logrará un ambiente sano, en donde los alumnos no sientan temor de compartir sus ideas, así como sus conocimientos con los demás. Se conoce por definición que el diálogo es una modalidad del discurso oral y escrito en la que se comunican dos o más personas para intercambiar sus ideas, pero; ¿En qué consiste?… (Freire, 1989) establece que “los hombres no se hacen en el silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción y en la reflexión”. Pues él interpreta que solamente el diálogo es el medio por lo cual se establece un pensamiento crítico, contemplado como un pilar de la formación conceptual, debido a que sin el diálogo no hay comunicación, y sin ésta, no hay verdadera educación.

Como afirma (Asensio, 2004) “dialogar y mantenerse en el diálogo conlleva a superar las dificultades”. Sabemos que la capacidad de dialogar, de intercambiar puntos de vista y de empatizar con las personas es la mejor herramienta para solventar cualquier problema en nuestro día a día, al conversar de forma activa con otra persona lo que se consigue es comprender el punto de vista de otro, y que él también nos entienda. Partiendo de ese punto de empatía y respeto, es fundamental para la toma de decisiones y atender los acuerdos para conseguir una convivencia mucho más óptima dentro del ámbito escolar. Al conocer los principales problemas de las conductas negativas que ocurren por parte de los niños, podemos iniciar la resolución del problema, para ello, el docente, junto a los padres de familia deben trabajar juntos para lograrlo.

Nadie que quiera decir algo valioso o por lo menos sensato puede hablar sin haber reflexionado antes”. (Luca, 1983). La conciencia de la experiencia personal crea conocimiento sobre sí mismo, generando la necesidad de la autorreflexión. Un obstáculo que siempre se presenta y el cual se tiene que erradicar al momento de implementar el trabajo colaborativo, así como el diálogo en las aulas, es la individualidad de cada alumno, para poder eliminar ésta dificultad tenemos que identificar de donde surge. El objetivo es construir una cosmovisión ampliamente abierta, esto es primordial, ya que permite a los alumnos escuchar y aceptar ideas diferentes que sus compañeros aporten.  (Sainos, 2020) Establece que “El problema de la individualidad, nace en casa y se fortalece en el aula”. Esto en relación al plan de estudios, que demanda en mayoría prácticas unipersonales, en donde el estudiante debe ser limitado por sus conocimientos y no compartir ideas con sus compañeros frente a tareas, trabajos en clases y proyectos. De mismo modo adopta un comportamiento materialista debido al cuidado de herramientas de estudio, destacando un alejamiento social correspondiente a la falta de interacción y de diálogo, que se contempla al no compartir algunos materiales, puesto que los pueden dañar. Aquí es donde se debe considerar la integración del trabajo colaborativo en el aula de clases para fomentar un buen ambiente escolar.

Durante el desarrollo para estructurar una buena convivencia escolar se presentan diferentes barreras que limitan la aplicación de la misma. Una de las más importante son dificultades sociológicas: basadas en las condiciones sociales actuales y los modos de ser en los alumnos de hoy. La tendencia a manifestar un trato hostil hacia los compañeros suele ser habitual cuando no hay una disciplina para el diálogo en el aula. También pueden presentarse casos por falta de seriedad o de atención, así como problemas sobre la participación que conlleva a la dificultad sobre la reflexión de las actividades en clase.

Para eliminar esta barrera, es primordial incluir la aplicación del trabajo colaborativo, considerado como una estrategia didáctica justificada ampliamente por el diálogo y el respeto. (Gross, 2000) comenta el trabajo colaborativo pródigamente “se basa en compartir las diferentes experiencias y conocimientos, así como tener una clara meta grupal en la que la retroalimentación es esencial para el éxito”. Lo que debe ser aprendido sólo puede conseguirse si el trabajo del grupo es realizado en colaboración. Mediante esta referencia acerca de la eficiencia que desemboca socializar, y así mismo compartir con otras personas dentro de un ambiente, se establece el propósito de aprender a interactuar y a construir con los demás.

Es importante el aditamento de un concepto emocional como lo es la empatía. En palabras de Daniel Goleman, “la empatía es tener la conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones ajenas. Las claves de la empatía consisten en darse cuenta de lo que sienten los demás sin necesidad de que lleguen a decírnoslo”. (Goleman, 1996) Por ende se esclarece a la empatía como la capacidad de situarse en el lugar de otra persona, saber lo que siente o incluso lo que puede estar pensando y de esa manera escuchar y responder, al sentir de la misma. La empatía se encuentra relacionada con el desarrollo de las inteligencias emocionales y conduce a las personas a ser más exitosas debido a la interacción respetuosa y constante. Por lo que se destaca la importancia de que los alumnos contemplen un pensamiento solidario, centrado en el respeto y el diálogo, formando el aula de clases en un equipo, en donde todos buscan el bienestar colectivo.

La adquisición de una educación socio-emocional es de suma importancia para crear un ambiente agradable dentro y fuera del aula de clases, debido a los beneficios en el aspecto intrapersonal, social y comunicativo, que conlleva al desarrollo de una inteligencia emocional, que se puede emplear para impulsar una autonomía escolar, así como el reconocimiento de las capacidades y limitaciones de cada alumno. Incluso contempla una función para estimular la creatividad, la autoestima y la comprensión de normas y restricciones dentro del aula de clases. La autorregulación, estipula el planteamiento de metas y cómo poder dirigirnos hacia ellas, obteniendo control y gestión de los pensamientos, emociones, acciones y motivaciones que son elementales para que el aprendizaje cognitivo sea posible. Integrando una competencia emocional al alumnado nos da como resultado una cohesión grupal, caracterizada por la comprensión, apreciación, y cooperación. Habilidades que pueden ser adquiridas si no se tienen de forma innata, consideradas como herramientas básicas para la educación en estrategias de regulación de conflictos.

“Para lograr que un grupo funcione bien debe estar cohesionado, sus miembros deben sentirse parte del mismo y orgullosos de pertenecer a él”. (Cascón, 2000). Esta tarea consiste en favorecer las condiciones para que los alumnos sientan agrado y motivación por asistir a la escuela y se sienta integrado en el grupo. Se tiene que contemplar el papel importante que juegan las escuelas, apropiando que no son solamente espacios de formación y adquisición de conocimientos. Debido al tiempo que pasan dentro de ella, la escuela constituye un elemento fundamental de su vida y del progreso en conexión con la gestión y aplicación de relaciones sociales, donde se forjan y se desarrollan las emociones de los alumnos, que ayudarán a desenvolverse de mejor manera en cualquier ambiente que se encuentren. De igual manera contemplar una comunicación más beneficiosa con los demás, así como expresar mejor lo que necesitamos decir y entender lo que se nos quiere comunicar. Formando una sana convivencia dentro de cada aula.

Investigación de campo

Así mismo durante las cortas jornadas de prácticas se observó una escuela de nivel primaria, que se ubican en el municipio de Chignahuapan pertenecientes al estado de Puebla, México. La labor principal fue observar, analizar y aplicar los aspectos básicos para crear una sana convivencia dentro de un grupo de sexto grado. Mediante desarrollaba un registro, así como una descripción sobre los elementos más relevantes sobre “la convivencia” en el contexto aula y alumnos. Este grupo presentaba grandes problemas de convivencia debido al individualismo y la indisciplina que existía en él. Esto se apreció en la primera semana, por lo que se diseño trabajos que cumplieran de forma precisa con el objetivo sin abarcar mucho tiempo, de igual manera fomentar el diálogo en relación con el trabajo colaborativo.

Por ende, el enfoque en la conducta de los alumnos, se esclareció que no era buena, dejando de lado la convivencia que tienen en el descanso, en donde la mayoría de los alumnos comen y juegan juntos, es nula a la hora de ingresar a clases, debido a que aquella convivencia y amistad pareciera desaparecer, los alumnos se desconocen, pelean, discuten y no ponen mayor atención a lo que dice el docente, esto fue un gran problema, lo cual se tenía que solucionar rápidamente. La primera estrategia que se aplicó fue: “reflexión mediante el diálogo”. En aquellos momentos libres que tenían individualmente se dialogó con ellos sobre ese comportamiento. Principalmente con dos alumnos que iniciaban cotidianamente el desorden dentro del aula, se socializó con ellos sobre el respeto, la motivación, la conducta y la amistad, además de que, dentro del aula, se planearon actividades para trabajar colaborativamente. Primeramente, estas estrategias funcionaron muy bien, durante algunos días la mayoría de alumnos estuvieron muy tranquilos e incluso participaban mucho mejor en las clases.

Después de unos días la estrategia fue dejando de funcionar debido a la aculturación de la misma, por lo que se empezó teniendo más convivencia con el alumnado de manera grupal, así como vincular algunas actividades para ampliar la interacción social. En la asignatura de español, en la actividad de escribir una autobiografía, y enlistar cosas cotidianas que les disgustaban. Se comprendió algunos comportamientos negativos que expresaban, eran proveniente de su casa y primordialmente de la calle, cosas que reflejaban en la escuela a modo de desahogo de los problemas que poseen. Lo siguiente fue mostrarles más interés a lo que hacia cada uno, individualmente se brindaba una plática de 5 minutos por clase, en donde los alumnos podrían acercarse a el docente u otro compañero para platicar alguna problemática que tuviera. Se sustentó una atención y así mismo, se generó una inclusión que, anteriormente no existía dentro del aula, construyendo una mejor convivencia y nexos de amistad. Se comprende que la confianza generada entre los alumnos y el docente es muy importante, con esto se logró observar que se establece un mejor control del grupo, además de complementar una buena convivencia, resaltando la atención y la participación en clase, en relación a la motivación y empatía que ejercen con sus compañeros.

De acuerdo con el programa de estudio para educación básica, primaria, 6°grado. (SEP, 2017) En el aprendizaje esperado “Incrementa su experiencia motriz de modo que pueda transferirla a situaciones problemáticas que se le presenten” en la implementación del trabajo colaborativo que contemple las fases que conforman el proceso creativo, de la asignatura Educación Física. Se realizó una actividad, la que consistió en formar parejas, tomarse de las manos y sin soltarse debían pasar por diferentes obstáculos, ya sea saltando, corriendo o agachados, pero trabajando en equipo para llegar ambos juntos. Al inicio de esta dinámica tenía la intención de que los alumnos trabajen en equipo, ya que es la única manera de poder ganar, si alguno tenía dificultades con un obstáculo su compañero tenía que detenerse un momento a ayudarlo y seguir adelante, tomando en cuenta que probablemente se encuentre en una situación inversa, los compañeros se deben apoyar mutuamente, utilizando sus habilidades en cada obstáculo. Así lo explica. (Perez de maldonado, Bustamante Uzcátegui, & Maldonado Perez, 2009) “Trabajar en los equipos para lograr un aprendizaje exige el desarrollo de la interdependencia positiva entre los miembros, es decir, ser conscientes de que sólo es posible lograr las metas individuales de aprendizaje si los demás compañeros del grupo logran también las suyas y sin perder de vista, que el aprendizaje en equipo es una forma de trabajo personal, que debe implicar el manejo de aspectos, tales como el respeto a las contribuciones y habilidades individuales de los miembros del grupo”.

Lo ocurrido durante la dinámica fue, primeramente, mal interpretado, los alumnos decidían valerse por sí mismos, soltarse de las manos y terminar los obstáculos solos. Claramente terminaban perdiendo el juego porque el objetivo de la actividad consistía; en que los dos tenían que terminarlo juntos. Ante lo sucedido, no se les tuvo que dar indicaciones nuevamente, ellos mismos se dieron cuenta de su error, y, por ende, le dieron una rápida solución, trabajar y avanzar juntos para lograr ganar. Con esto aprendieron una importante lección, que, no solo les servirá en su trayectoria escolar, sino que, en su vida diaria, trabajando en equipo las cosas se logran mejor. “Los equipos pueden aprender y cuando lo hacen, no sólo generan resultados extraordinarios, sino que sus integrantes crecen con mayor rapidez”. (Perez de maldonado, Bustamante Uzcátegui, & Maldonado Perez, 2009).

Con la actividad planteada sintieron la necesidad de trabajar juntos, pues solo ayudándose podían ganar. Se divirtieron e intercambiaban parejas para continuar con el juego, lo que generó un ambiente de buena convivencia e incluso, practicaban el juego fuera de clase, en su horario libre. Estipulando que “la escuela es una institución que ofrece tanto experiencias sociales, como emocionales y cognitivas, por tales razones se involucra en el desarrollo de los niños, niñas y jóvenes; es un ámbito protector donde se pueden relacionar de una forma pacífica y saludable involucrando sus conocimientos, emociones, actitudes y demás conductas, fomentando una buena convivencia escolar”. (Carrillo, 2017).

Resultados

Al realizar la dinámica se observó que, aunque los niños tienen un espíritu competitivo, en ocasiones lo dejan de lado para contribuir en equipo. Incluso disminuía el agobio de los alumnos, mientras que su atención y percepción mejoraba constantemente. La estrategia aplicada mediante el diálogo funcionó para dar inca pie a fomentar el trabajo en equipo, planteado para mejorar la relación con sus compañeros, como lo afirma (Perez de maldonado, Bustamante Uzcátegui, & Maldonado Perez, 2009). Podemos tener los resultados de forma satisfactoria cuando los niños se sienten motivados frente a una actividad, destacando que muestran un mejor rendimiento escolar, focalizando el buen ambiente que se genera, facilitando el proceso de aprendizaje. La educación basada en la sana convivencia es un objetivo primordial de la formación educativa y un elemento necesario para el éxito de los procesos educativos. Aprender a respetar, así como aceptar y asumir los procesos democráticos mediante el diálogo debe ser una prioridad para toda la comunidad escolar, apropiado para preparar a los alumnos para llevar una vida social satisfactoria, autónoma y crítica.

Conclusión

El sentido de pertenencia es un factor clave para garantizar un buen ambiente y clima escolar, para cumplir metas y objetivos del desarrollo educativo del alumnado. Cuando se logra un grado satisfactorio de sentido de pertenencia, los alumnos presentan confianza para compartir sus ideas y mejorar el comportamiento aplicado en las clases, así como en sus relaciones sociales que ejercen para trabajar colaborativamente y garantizar el bien común y contribuyen a mejorar su formación y a la estructuración de la buena convivencia escolar. Para lograr esto es indispensable que la comunicación entre maestros y estudiantes sea enfocada, asertiva y efectiva. Los estudiantes necesitan sentir que son escuchados y tomados en cuenta para ámbitos fundamentales en el desarrollo de la educación. Simultáneamente los docentes son pilares para la cohesión y la pertenencia del grupo, apropiado por la capacitación para apreciar los talentos y aptitudes de cada alumno y facilitar los espacios para potenciarlos. De esta manera los niños sentirán una valoración de manera individual, lo que permitirá que cada uno de ellos perciban que son pieza clave en el grupo por sus propias capacidades y no como uno más en el salón de clases.

La intención primordial de Diego Vargas Cruz y su servidor Andrés Sainos Téllez, como futuros docentes, es educar a los alumnos basado en valores y normativas que promuevan el desenvolvimiento de una competencia social, emocional e inclusiva, orientadas hacia el diálogo y el respeto, aspectos positivos que nos permiten convivir con otras personas de un modo justo con el fin de alcanzar un beneficio colectivo como sociedad. Recordando que la clave de una buena convivencia es la educación.

 

 

Referencias

Asensio, J. (2004). Una educación para el diálogo. Barcelona: Paidós.

Branden, N. (2000). El respeto hacia uno mismo (1era ed.). Barcelona: PAIDOS.

Carretero, A. (2008). Vivir convivir: convivencia intercultural en centros de educacion prmaria. Granada: Andalucia Acoge.

Carrillo, M. D. (2017). Esceulas, Aprendiendo a convivir. Red Angel.

Cascón, P. (2000). Educar en y para el conflicto. Barcelona.

Dilthey, W. (1978). Introduccion a las ciencias del espiritu (1era ed.). Ciudad de México : Fondo de la cultura economica.

Freire, P. (1989). Pedagogia del oprimido. Ciudad de México: Siglo XXI.

Goleman, D. (1996). Inteligencia emocional. Barcelona: Kairos, S.A.

Gross, B. (2000). El ordenador invisible hacia la apropiación del ordenador de la enseñanza. Barcelona: Gedisa.

Kemmis, S., & MacTaggart, R. (1988). Cómo planificar la investigación-accion. Barcelona: Leartes, D.L.

Luca, M. d. (1983). Didactica de la lengua oral. Metodología de la enseñanza y la evaluación . Buenos Aires: Kapelusz.

Manriquez Sandoval, M. (2014). Convivenvia y clima escolar: Claves de la gestion del conocimiento. Redalyc, 178.

Perez de maldonado, I., Bustamante Uzcátegui, S., & Maldonado Perez, M. (2009). El trabajo en equipo y el desarrollo de habilidades conversacionales en organizaciones educativas. Omnia.

Sainos, A. (2020). Experiencia sobre el trabajo colaborativo en relación a la inclusión en la escuela primaria. Educación Futura, 12.

SEP. (2017). APRENDIZAJES CLAVE PARA LA EDUCACION PRIMARIA. En SEP, APRENDIZAJES CLAVE PARA LA EDUCACION PRIMARIA (pág. 552). Ciudad de Mexico: SEP.

 

 

 

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