La educación presencial y los patos.

La educación presencial y los patos.

 

Memorias de un periodista en la frontera (fragmento)

Roberto Gutiérrez*

 

Recientemente un documental en la TV, narró la experiencia de un agricultor chino, que sembraba arroz y criaba patos de una forma simultánea y poco ortodoxa, pero con un éxito inusitado.

Esta característica lo llevó a servir de ejemplo y a impartir conferencias en Universidades en su país y el extranjero. Luego le otorgaron el doctorado honoris causa, por sus aportaciones a mejorar la producción de esa gramínea, sin haber cursado nunca una carrera universitaria.

En muchos campos del conocimiento humano hay quienes solo requieren un camino para ser exitosos, sin que esto dependa de qué tipo de educación recibieron o como la recibieron.

El ejemplo del chino que sembró arroz y con el agua de sus plantíos crió patos, que se alimentaban de las plagas (gusanos, larvas, etcétera), formó sin saberlo un círculo virtuoso, para producir una gramínea de forma natural, que no estaba en los libros, solo basado en la experiencia persona y la iniciativa.

La educación presencial, que hoy pasa una de sus más terribles crisis, al cerrar los espacios a jóvenes para que estudien y volverse elitista, se basa solo en la interacción alumno-profesor, que pocas veces está preparado y en el que predomina el sistema memorista para enseñar, por lo que debería de tomar el ejemplo de los patos.

Es muy obvio que no todos vamos a sembrar arroz, sin embargo en esa heterogeneidad del pensamiento humano, está precisamente el éxito de la educación, que no ha sido capaz en el siglo XXI, de utilizar la educación a distancia como un activo para educar.

Además el modelo de estudio a través de la experiencia ha sido relegado a un segundo plano, lo que ha burocratizado la enseñanza, con sistemas rígidos y “maestros” con información insuficiente, que tienen al borde del colapso a la educación.

La educación a distancia puede ser la panacea de la educación en San Luis Potosí y México, ante la limitación de las universidades para aceptar más alumnos, pues sus características ayudan a formar estudiantes activos, creativos e innovadores, sobre la base del estudio-practica que desarrolle a un nivel superior la experiencia personal.

 

Memorias de un periodista en la frontera

 

Corrían los primeros días del mes de octubre de 1991, ese día el periódico El Bravo de Tamaulipas, cumplía 40 años y con ese motivo se realizó un desayuno en El Hotel Residencial, ubicado a unos pasos del Puente Internacional de la ciudad de Matamoros Tamaulipas y Brownsville Texas, conocido como Puerta México.

Lo presidieron don Isauro Rodríguez Garza y Jaime Villarreal, presidente del Consejo de Administración y director general del diario, respectivamente y entre otros muchos invitados estaban Américo Villarreal Guerra, gobernador de Tamaulipas, José Carreño Carlón, quien en ese tiempo era director general de El Nacional y luego Director General de Comunicación Social de la Presidencia de la República. (1992-1994), .

También Jhon Allius, quien dirigía la agencia SUN, canadiense que luego me distinguió con su amistad, representantes de la Agencia Lemus, Reuter y el columnista Catón quien dio una plática salpicada de humor, sobre el busto de las mujeres, entre otros muchos personajes.

En la ceremonia estaba también Don José Carretero Balboa y yo, el gerente del periódico un joven contador originario de Nuevo León de apellido Peña, que luego se mató en un accidente.

Este último grupo tomaría en unos días más los puestos claves del periódico El Bravo de Tamaulipas, diario líder en la frontera entre México y Estados Unidos, con una larga tradición periodística reconocida.

Don José Carretero asumiría, la presidencia del Consejo de Administración como principal accionista y yo como Director Editorial, después de un largo proceso de selección.

Corrían los primeros días del mes de octubre de 1991, yo había llegado a la frontera apenas una semana antes, junto con mi esposa y mis hijos, Liliana, Olivier y Fabián, de 12, 11 y 6 años.

Habíamos dejamos todo en San Luis Potosí, para trasladarnos a la frontera, casa, familia, amigos, para emprender una aventura en una ciudad que no conocíamos, pero que nos llamaba la atención por estar pegada a la frontera con Estados Unidos, sin pensar siquiera que era en ese entonces la más peligrosa del país. (continuará).

 

*Subdirector de El Sol de San Luis, editor en la 1ª Sección del periódico Novedades de México, ya desaparecido, editor en El Heraldo, director editorial de los periódicos El Bravo y el PM, de Matamoros Tamaulipas. Creo la sección de inglés The Valley Pulse, que circulaba en el Sur de Texas. Corresponsal en Calgary Canadá, Madrid España y Roma Italia.  Vocal del Seminario de Cultura Mexicana en la frontera. Fundó el Taller de Periodismo “Filomeno Mata” en San Luis Potosí.

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